Vaselina vs Lubrinox: cómo un recubrimiento especial evitó el gripado de los tornillos de acero inoxidable
Uno de nuestros clientes recibió instrucciones de su cliente para utilizar vaselina como lubricante en tornillos de acero inoxidable (SS), con el fin de evitar el gripado en uniones atornilladas. Lamentablemente, la vaselina no resultó ser una solución milagrosa: los tornillos seguían agarrotándose con demasiada frecuencia. Por lo tanto, el cliente comenzó a buscar una alternativa.
Prueba de Lubrinox en la práctica
Tras consultar con Fabory, el cliente decidió dar el paso y propuso a su cliente utilizar elementos de fijación Lubrinox. El cliente estaba abierto al reto, siempre que Lubrinox funcionara realmente mejor que la vaselina en la práctica. Para verificarlo, se realizaron pruebas en el banco de ensayo de fricción de Fabory.
Examinamos la constancia de la fricción al utilizar Lubrinox en comparación con la vaselina. En total, se realizaron nueve pruebas, cada vez con un tornillo, una tuerca y una arandela nuevos de acero inoxidable. Se aplicó manualmente una fina capa de lubricante a las roscas, tal como el cliente había hecho anteriormente con la vaselina, para simular condiciones de montaje realistas.
¿Y qué tan constante es realmente Lubrinox?
Aquí es donde se vuelve un poco técnico. Los resultados hablaron por sí solos: los tornillos con vaselina mostraron un coeficiente de fricción alto y variable de alrededor de 0,26 (±0,05). Dominic Franse, Manager Engineering: “Con una fricción tan alta, el gripado se producirá con frecuencia.” En cambio, los tornillos Lubrinox presentaron un coeficiente mucho más bajo y estable, de alrededor de 0,12 (±0,04). “Gracias a esta fricción baja y constante, el gripado se evitó eficazmente.”
También observamos que la fricción en la rosca variaba más que debajo de la cabeza del tornillo. Esto probablemente se debió a la aplicación manual del lubricante, que no siempre se distribuye de manera uniforme y puede desplazarse durante el montaje.
Conclusión
Bien está lo que bien acaba. Con estos resultados de prueba, nuestro cliente convenció a su cliente para cambiar completamente a Lubrinox. Esto aportó una gran ventaja: ya no fue necesaria la aplicación manual de vaselina en los tornillos, y el gripado se eliminó de una vez por todas. En resumen, Lubrinox demostró ser la solución ideal para este problema persistente.
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